Necesitábamos un cambio
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Necesitábamos un cambio

Poco a poco, los amigos de Paul le van convenciendo de que lo de hacerse pequeño es el cambio que necesita. Especialmente su amigo Dave que se hizo pequeño hace algún tiempo.

Se mezclan las motivaciones de todo tipo: Salvar el planeta, hacer feliz a su mujer, tener más dinero, salir de una vida vulgar… Su amigo Dave es más directo: «La reducción sirve para salvarte a ti mismo». Hay gente que tiene claras sus motivaciones y no le da reparo confesarlas aunque resulten un poco egoístas. Muchas veces esto es lo que nos mueve, pero nos lo ocultamos incluso a nosotros mismos.

La solución se plantea como muy sencilla, sin esfuerzo, dar a un botón y empezar de cero, para iniciar el camino de la felicidad. Toda una metáfora de la forma en que nos vendemos los productos: fácil, sencillo, sin compromiso y que te cambia la vida. Son las palabras mágicas que seducen a cualquiera, y que dan por hecho que nuestra vida no merece la pena, que vivirla es insoportable y que no somos capaces de resolver ninguna situación compleja.

Y ya que hablamos de la solución del informático: reiniciar y reinstalar: ¿Qué aplicaciones quieres volver a instalar después del reinicio?

Si no se ha dado un verdadero cambio, probablemente volveremos a buscar lo mismo que teníamos, lo mismo que nos llevó a la infelicidad, porque el problema estaba en otro sitio.

¿En quién estás pensando a la hora de tomar tus decisiones?

El mensaje de Jesús también habla de reiniciar:

Quien no nazca de nuevo, no puede ver el Reino de Dios

Juan 3:1-13

Se lo dice a Nicodemo, un hombre mayor y bien formado. Parece que le sugiere que deje atrás todos sus logros, su sabiduría, su experiencia, su prestigio, porque son una carga que no le deja avanzar por el verdadero camino de la felicidad, no el del césped artificial en un centro de ocio.

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